Chalación

Etimología

    Chalación: Del griego antiguo χαλάζιον (khalázion), diminutivo de χάλαζα (khálaza, “granizo”).

Un chalación, también conocido como lipogranuloma de glándula de Meibomio, es una protuberancia en el párpado superior o inferior causada por una inflamación de la glándula de Meibomio.

La mayoría de los chalaciones desaparecen sin tratamiento después de varias semanas o un mes. Sin embargo, a menudo se repiten. En raras ocasiones, pueden ser un signo de infección o de cáncer de piel.

Signos y síntomas

Un chalación a menudo se desarrolla detrás de un granero interno. El párpado generalmente se vuelve sensible, rojo, hinchado y caliente. Los signos y síntomas comunes de un chalación incluyen:

  • Las protuberancias indoloras aparecen en el párpado superior, o con menos frecuencia, en el párpado inferior.
  • Visión borrosa, si es lo suficientemente grande como para apoyarse en el globo ocular.

Causas

Un chalación puede desarrollarse cuando el aceite producido por las glándulas del párpado, llamadas glándulas de Meibomio, no puede salir de la glándula. La grasa se acumula en la glándula y forma un bulto en el párpado. Ocasionalmente, la glándula puede abrirse y liberar aceite en los tejidos circundantes, causando inflamación del párpado. Un chalación no es contagioso.

Factores de riesgo

Los factores de peligro para el desarrollo de un chalación incluyen:

  • Blefaritis crónica, inflamación crónica de los párpados y pestañas.
  • Acné. Las personas con acné, debido a alteraciones en las glándulas sebáceas de la cara, tienen mayor riesgo de desarrollar chalaciones.
  • Seborrea
  • Tuberculosis
  • Infecciones virales

Algunas personas tienen secreciones más espesas de las glándulas meibomianas que otras y por lo tanto están en mayor riesgo de desarrollar un chalación. Si usted ha tenido un chalación, es más probable que tenga otro en el futuro.

Complicaciones

Como regla general, una chalación no afecta la visión. En raras ocasiones, basta con deformar la superficie ocular y la visión borrosa. La presión de la chalación en el ojo no causa glaucoma.

Diagnóstico

Un chalación se puede diagnosticar mediante un examen ocular. Los exámenes, con un énfasis particular en la evaluación de los párpados, pueden incluir:

  • La historia clínica del paciente para determinar los síntomas experimentados y la presencia de problemas generales de salud que puedan causarlos.
  • Examen externo del ojo, incluyendo la estructura del párpado, la textura de la piel y la apariencia de las pestañas.
  • Evaluación del borde palpebral, base de las pestañas y aberturas de las glándulas sebáceas con luz brillante y aumento. Después de las pruebas, su oculista puede determinar si usted tiene chalación y recomendar opciones de tratamiento.

Tratamiento

La mayoría de los chalaciones se tratan con compresas tibias en el párpado para aumentar el flujo sanguíneo al área inflamada y promover la cicatrización. Además, su médico puede recetarle gotas o ungüento antibiótico.

Si la chalación continúa y causa una masa antiestética, se puede extirpar quirúrgicamente de forma ambulatoria con anestesia local. Esta escisión generalmente se realiza a través de una pequeña incisión en el párpado afectado. La remoción de un chalación no altera la operación normal y no reduce la producción de lágrimas.

Prevención

Para las personas que sufren de seborrea y chalaciones recurrentes, las compresas calientes y la limpieza cuidadosa de los bordes de los párpados pueden ser útiles para la prevención. El uso regular de compresas calientes en los párpados cerrados durante 5 minutos antes de acostarse puede ser útil para evitar que las glándulas de Meibomio se bloqueen durante la noche.

Algunos pacientes con chalaciones recurrentes pueden beneficiarse del uso crónico de dosis bajas de tetraciclina oral, que altera el metabolismo de las glándulas productoras de sebo.