Cistoscopia

La cistoscopia es un procedimiento médico que consiste en insertar un dispositivo en la uretra para recopilar información que se puede utilizar para el diagnóstico o el tratamiento. El instrumento incluye una cámara que permite al urólogo realizar el procedimiento y ver lo que está haciendo. Existen varias razones para realizar una cistoscopia médica.

¿Cuál es el propósito de esto?

El cistoscopio tiene múltiples funciones, fuera de una habitación. La herramienta se puede utilizar para recoger muestras de orina y tejido de la uretra y la vejiga, y también se puede utilizar para procedimientos quirúrgicos menores, como la extracción de cálculos nefríticos. Un cistoscopio también se puede utilizar para colocar un catéter que se utiliza para inyectar material de contraste para el estudio de imágenes médicas para aprender más sobre el tracto urinario de una persona.

Las primeras versiones fueron muy dolorosas porque implicaban el uso de un catéter robusto. La mayoría de los urólogos ahora utilizan un cistoscopio flexible, que reduce significativamente el dolor, y el procedimiento puede realizarse como procedimiento ambulatorio en una clínica o centro de salud. El proceso se acompaña de algunas molestias, especialmente para los hombres, pero no debe ser doloroso.

Pidió a los pacientes que se prepararan para el procedimiento regular de micción, se desnudaran y se pusieran una bata del centro de salud. Para algunos procedimientos, como la cistoscopia, el paciente se someterá a anestesia general para mayor comodidad. En otros casos, se utiliza anestesia local, así como un ansiolítico para ayudar al paciente a relajarse. El procedimiento completo dura entre diez y cuarenta minutos, dependiendo de cómo se complete el procedimiento.

Por cistoscopia, el ambiente entra lentamente en la uretra. Cuando llega a la vejiga, el líquido se utiliza para llenar la vejiga para que el médico pueda ver más fácilmente. El médico puede realizar varios procedimientos con el dispositivo o simplemente mirar a su alrededor para tener una idea de lo que está sucediendo en el tracto urinario.

Normalmente, los pacientes experimentan dolor al orinar y algo de sangre en la orina durante varios días después de la cistoscopia. Para los pacientes bajo anestesia general, es posible que tenga que pasar la noche en el centro de salud para el catering y el regreso a casa. Los pacientes bajo anestesia local pueden salir muy poco después de que se realice el procedimiento; se recomienda caminar para los pacientes con ansiolíticos.

Con este procedimiento, los médicos pueden investigar las causas de los problemas, como la micción dolorosa, las infecciones de la vejiga o el dolor en el área pélvica. Pueden tomar muestras de orina y de tejido sospechoso con fines de diagnóstico. Cuando un médico aconseja la cistoscopia, el paciente debe preguntar por qué se recomienda la prueba y qué hay que hacer para prepararse.