Meningocele

El meningocele es una forma de espina bífida, una anomalía congénita relativamente común que ocurre dentro de las primeras cuatro semanas del desarrollo fetal.

Esta enfermedad afecta las meninges o membranas que rodean la médula espinal. Hay una abertura anormal en la espalda a través de la cual sobresalen las meninges, formando una bolsa.

El meningocele suele ser menos grave que otras formas de espina bífida como el mielomeningocele, el tipo más grave.

Diagnóstico

Una ecografía generalmente se realiza cuando una mujer tiene entre 18 y 20 semanas de embarazo y la anomalía congénita se puede detectar en ese momento.

El médico puede determinar si la anomalía es meningocele o una forma más grave de espina bífida hasta que nazca el bebé.

Tratamiento

En casi todos los casos se requiere un procedimiento quirúrgico para prevenir daños adicionales, generalmente de las 24 a 48 horas posteriores al nacimiento, por lo general por cesárea para prevenir daños adicionales. Aunque este procedimiento no puede reparar defectos, evitará que los nervios y la médula espinal se dañen a medida que el niño crece.

Primero, el cirujano reparará las meninges. Si el niño tiene hidrocefalia, que es un exceso de líquido en el cerebro, se le colocará una derivación para drenar este líquido. Una vez que se hacen las reparaciones, el cirujano cierra la abertura en la espalda del niño.

Pronóstico

Un equipo médico debe vigilar al bebé regularmente después de la cirugía. Los padres deben esperar que su bebé necesite al menos dos semanas de convalecencia en el hospital.

A diferencia del mielomeningocele, los niños con meningocele a menudo evitan la parálisis y conservan la función de las piernas. Es menos probable que experimenten problemas de desarrollo físico, como incontinencia urinaria e intestinal, que son menos comunes con esta anomalía congénita.

Es probable que el paciente necesite fisioterapia, logopedia y terapia ocupacional a medida que crece.