Criptorquidia: escroto no descendido

Etimología

    Criptorquidia: Del griego antiguo κρυπτός (kruptós, “oculto, secreto”) + ὄρχις (órkhis, “testículo, ovario”).

La criptorquidia es una condición médica en la cual uno o ambos testículos no descienden al escroto en el momento del nacimiento del bebé.

En la mayoría de los casos, la condición se corrige naturalmente durante el primer año de vida.

Sin embargo, los testículos de los bebés prematuros y de aquellos con antecedentes familiares de criptorquidia no pueden descender sin intervención médica.

Los tratamientos más comunes para los testículos no descendidos incluyen terapia hormonal y cirugía para colocar manualmente los testículos en su posición correcta.

Causas

Los bebés sanos suelen tener los testículos completamente descendidos al nacer. Si un bebé nace prematuro, es posible que los testículos no tengan la oportunidad de desarrollarse completamente y descender. Uno o ambos testículos pueden dejar de descender desde su origen hasta el abdomen en la base del escroto. Para los bebés que la tienen a pesar de haberla llevado a término, la causa puede ser difícil de identificar. Los hombres cuyos hermanos o padres han tenido criptorquidia son más propensos a tener la enfermedad. Los niveles anormalmente bajos de testosterona y de gonadotropina coriónica humana (CGH) también pueden impedir que los testículos desciendan completamente.

Complicaciones

Si no se trata, el criptorquidia puede conducir a una serie de problemas de salud. La complicación más común de los testículos no descendidos en los hombres después de la pubertad es la infertilidad. Se impide que los testículos completen la espermatogénesis, el proceso por el cual se producen y maduran los espermatozoides.

Además, el riesgo de desarrollar cáncer testicular es hasta 40 veces mayor en hombres con uno o dos testículos no descendidos.

Diagnóstico

Un pediatra puede diagnosticar el criptorquidia examinando físicamente el escroto y la parte inferior del abdomen. El doctor puede realizar:

  • Pruebas de imagen. El ultrasonido o las radiografías pueden determinar la ubicación exacta de los testículos no descendidos.
  • Análisis de sangre. Se pueden tomar muestras de sangre para verificar si hay niveles bajos de HGC o testosterona.

Tratamiento

Si el médico considera que es poco probable que los testículos se caigan por sí solos, hablará sobre las opciones de tratamiento con los padres o cuidadores del niño.

Terapia hormonal

La terapia de reemplazo hormonal puede ser efectiva si las deficiencias de testosterona y HGC son la causa del criptorquidia.

Cirugía

En otros casos, sin embargo, la cirugía suele ser la opción de tratamiento preferida. Una intervención conocida como orquiopexia se puede realizar en bebés mayores de seis meses de edad y tiene una alta tasa de éxito. El cirujano hace una pequeña incisión en el escroto y manipula pequeños instrumentos quirúrgicos para encontrar y halar los testículos.

Después de la cirugía, por lo general, se necesitan controles regulares para confirmar el éxito del procedimiento y asegurarse de que no haya daño estructural permanente en el sistema reproductivo.