Gangrena

La gangrena es la muerte del tejido del cuerpo debido a una falta de flujo sanguíneo o una infección bacteriana. La gangrena afecta comúnmente a las extremidades, incluyendo los dedos de los pies o de las manos, pero también puede ocurrir en los músculos y órganos internos.

Hay diferentes tipos de gangrena con síntomas diferentes, tales como la gangrena seca, gangrena húmeda, gangrena gaseosa, gangrena interna y fascitis necrotizante. Cuando esta última afecta a los genitales, se conoce como gangrena de Fournier.

Signos y síntomas

La gangrena puede afectar cualquier parte del cuerpo, pero por lo general comienza en los dedos de los pies, o de las manos, los pies, o las manos.

Cuando la gangrena afecta a la piel, los signos y síntomas pueden incluir:

  • Decoloración de la piel - que va desde el pálido hasta el azul, morado, negro, bronce o rojo, dependiendo del tipo de gangrena
  • Dolor severo seguido por una sensación de entumecimiento
  • Herida con pus o que desprende mal olor
  • Falta de sensibilidad en un área determinada

Si tiene un tipo de gangrena que afecta a los tejidos de debajo de la superficie de la piel, tales como la gangrena gaseosa o la gangrena interna, puede notar:

  • Que el tejido afectado está hinchado y doloroso
  • Fiebre y malestar

Cuándo consultar a un médico

La gangrena es una condición seria que requiere tratamiento inmediato. Llame a su médico de inmediato si tiene dolor persistente e inexplicable en cualquier área del cuerpo junto con uno o más de los siguientes signos y síntomas:

  • Fiebre persistente
  • Cambios en la piel, incluyendo decoloración, calor, hinchazón, ampollas o lesiones - que no desaparecen
  • Secreción con mal olor saliendo de una lesión
  • Dolor súbito en el sitio de una cirugía o trauma reciente
  • Piel pálida, dura, fría e insensible, que puede ser un indicio de congelación

Si una infección bacteriana que se origina en el tejido gangrenoso se propaga por todo el cuerpo puede ocurrir una condición potencialmente mortal llamada shock séptico. Los signos y síntomas de shock séptico incluyen:

La gangrena puede ser mortal si el área afectada cubre una gran parte de su cuerpo, y si el tratamiento no se proporciona con la suficiente rapidez.

Causas

La gangrena puede ocurrir debido a una o ambas de las siguientes causas:[ref]“Gangrene – Causes”. NHS Health A–Z. National Health Service (England). Consultado el 9 de Marzo de 2015.[/ref]

  • Falta de suministro de sangre (isquemia). La sangre provee oxígeno y nutrientes para alimentar a las células y los componentes del sistema inmunológico, como los anticuerpos, que evitan las infecciones. Sin un suministro apropiado de sangre, las células no pueden sobrevivir, y los tejidos se desintegran.
  • Infección. Si las bacterias crecen sin control durante mucho tiempo, la infección puede hacer que el tejido muera, causando gangrena.

Tipos de gangrena

  • Gangrena seca. La gangrena seca se caracteriza por piel seca y arrugada que varía de color marrón o azul-púrpura a negro. Por lo general, la gangrena seca se desarrolla lentamente. Ocurre más de forma más común en personas que tienen  enfermedades de los vasos sanguíneos, tales como aterosclerosis.
  • Gangrena húmeda. La gangrena se llama húmeda si hay una infección bacteriana en el tejido afectado. Las características comunes de la gangrena húmeda son hinchazón, ampollas y una apariencia húmeda. Se puede desarrollar después de una quemadura o lesión severa. A menudo ocurre en personas con diabetes que se lesionan el pie o un dedo del pie. La gangrena húmeda tiene que ser tratada de inmediato, ya que se propaga rápidamente y puede ser fatal.
  • Gangrena gaseosa. La gangrena gaseosa es una infección bacteriana que produce gas dentro de los tejidos. Por lo general afecta el tejido muscular profundo. Si tiene gangrena gaseosa, al principio la superficie de la piel puede parecer normal. Según avanza la enfermedad, la piel puede volverse pálida y luego evolucionar a un color gris o rojo púrpura. La piel afectada puede hacer un sonido crepitante cuando se presiona sobre ella, debido al gas en el tejido. Al igual que la gangrena húmeda, la gangrena gaseosa puede llegar a ser mortal.
  • Gangrena interna. La gangrena se denomina interna cuando afecta a uno o más órganos, frecuentemente los intestinos, la vesícula biliar o el apéndice. Este tipo de gangrena ocurre cuando el flujo de sangre a un órgano interno se bloquea. La gangrena interna a menudo causa fiebre y dolor intenso. Si no se trata, puede ser fatal.
  • Gangrena de Fournier. La gangrena de Fournier es un tipo poco común de gangrena que afecta a los órganos genitales. Afecta con mayor frecuencia a los hombres, pero las mujeres también pueden desarrollar este tipo de gangrena. La gangrena de Fournier se presenta generalmente debido a una infección en el área genital o del tracto urinario y provoca dolor genital, dolor, enrojecimiento e hinchazón.
  • Gangrena de Meleney o úlcera de Meleney. Este raro tipo de gangrena ocurre generalmente después de una operación, con lesiones cutáneas dolorosas que se desarrollan progresivamente una o dos semanas después de la cirugía.

Factores de riesgo

Varios factores aumentan el riesgo de desarrollar gangrena. Estos incluyen:

  • Edad. La gangrena se produce con mucha más frecuencia en personas mayores.
  • diabetes. Si tiene diabetes, su cuerpo no produce suficiente hormona insulina (que ayuda a las células tomar azúcar en la sangre) o es resistente a los efectos de la insulina. Los niveles altos de azúcar en la sangre pueden dañar los vasos sanguíneos, interrumpiendo el flujo de sangre a una parte del cuerpo.
  • Fumar. El tabaco puede causar que sus arterias se bloqueen, lo que resulta en una pérdida del suministro de sangre a los brazos o las piernas.
  • Enfermedad de los vasos sanguíneos. La aterosclerosis (estrechamiento y endurecimiento de las arterias) y los coágulos sanguíneos también pueden bloquear el flujo sanguíneo a un área de su cuerpo.
  • Lesión grave o cirugía. Cualquier proceso que causa un trauma a la piel y el tejido subyacente, incluyendo una lesión o quemaduras por congelación, aumenta el riesgo de desarrollar gangrena, especialmente si tiene una condición que afecta el flujo de sangre al área lesionada.
  • Obesidad. La obesidad a menudo acompaña a la diabetes y la enfermedad vascular, pero el exceso de peso por sí solo también puede comprimir las arterias, dando lugar a una disminución del flujo sanguíneo y un aumento del riesgo de infección y mala cicatrización de las heridas.
  • Inmunosupresión. Si tiene sida o está recibiendo quimioterapia o radiación, la capacidad del cuerpo para combatir una infección se ve afectada.
  • Medicamentos. En raras ocasiones, el anticoagulante warfarina puede causar gangrena, especialmente en combinación con la terapia con heparina.

Complicaciones

La gangrena puede conducir a la cicatrización o la necesidad de una cirugía reconstructiva. A veces, la cantidad de la muerte del tejido es tan extensa que una parte del cuerpo, como el pie, puede necesitar ser amputado.

Si el tejido gangrenoso se infecta con bacterias, la infección puede propagarse rápidamente a otros órganos y puede ser fatal si no se trata.

Diagnóstico

Los exámenes utilizados para ayudar a hacer un diagnóstico de la gangrena incluyen:

  • Análisis de sangre. Un recuento elevado de glóbulos blancos a menudo indica la presencia de una infección.
  • Cultivo de líquido o tejido. El médico puede observar una muestra de tejido bajo un microscopio para detectar signos de muerte celular. Si tiene ampollas, se puede recoger una muestra del líquido para ser examinado para detectar la bacteria Clostridium perfringens, una causa frecuente de gangrena gaseosa.
  • Pruebas de imagen. Pueden ser usadas una radiografía, una tomografía computarizada o una resonancia magnética para observar las estructuras interiores del cuerpo y evaluar el grado en que la gangrena se ha extendido. Si el médico sospecha que la gangrena está relacionada con un problema de circulación, se puede realizar una arteriografía, un examen utilizado para visualizar las arterias. Durante esta prueba, se inyecta un colorante en el torrente sanguíneo y se toman imágenes con rayos X para determinar si alguna de sus arterias están bloqueadas.
  • Cirugía. Se puede realizar un examen quirúrgico bajo anestesia para determinar la medida en que la gangrena se ha extendido dentro de su cuerpo.

Como la gangrena es una condición potencialmente grave, el tratamiento generalmente se inicia antes de que los resultados de las pruebas estén disponibles.

Tratamiento

El tejido dañado no es posible recuperarlo, pero pueden tomarse medidas para evitar que la gangrena progrese. Estos tratamientos incluyen terapia con antibióticos, **cirugía **o terapia de oxígeno hiperbárico.

Eliminación del tejido muerto

Desbridamiento de tejidos

En los casos de gangrena graves, se puede necesitar eliminar el tejido muerto o parte del cuerpo para ayudar a detener la propagación de la gangrena y permitir que el tejido sano cure. Este proceso se denomina desbridamiento. El desbridamiento se puede hacer con herramientas de cirugía o con productos químicos.

Terapia larval

En algunos casos se puede utilizar la terapia larval, también conocida como biocirugía, en lugar de la cirugía convencional para eliminar el tejido muerto. La terapia larval es un tipo de bioterapia que implica la introducción de gusanos en la piel con el propósito de limpiar y desinfectar el tejido necrótico (muerto) dentro de una herida.

Varios estudios médicos han demostrado que la terapia larval puede lograr resultados más eficaces que el desbridamiento quirúrgico. Sin embargo, debido a la naturaleza de este tipo de tratamiento, muchas personas son reacias a intentarlo.

Amputación

En los casos graves de gangrena, puede ser necesario extirpar quirúrgicamente la parte del cuerpo afectada, como por ejemplo un dedo o una extremidad (amputación). La amputación puede prevenir que la gangrena se propague a otras partes del cuerpo. En ciertos casos, en el futuro el paciente puede ser equipado con una prótesis, o una extremidad artificial.

Tratamiento de la infección

Si la gangrena está causada por una infección, en general se usan antibióticos administrados por vía intravenosa.

Para contrarrestar los efectos de la infección y acelerar el proceso de curación, también necesitará líquidos y nutrientes por vía intravenosa e incluso transfusiones de sangre.

Restaurar el flujo sanguíneo

Para las personas con mala circulación que resulta en gangrena, si es posible, el médico puede realizar una revascularización, es decir, reparar los vasos sanguíneos dañados o enfermos con el fin de aumentar el flujo sanguíneo al área afectada.

La angioplastia debe considerarse si la obstrucción severa en vasos bajos de la pierna conduce a la gangrena.

Terapia con oxígeno hiperbárico

La terapia de oxígeno hiperbárico puede ser utilizada para tratar la gangrena gaseosa. Este tratamiento resulta en altos niveles de oxígeno que se propagan en el torrente sanguíneo y llegan a las zonas afectadas. La sangre rica en oxígeno reduce el crecimiento de bacterias que prosperan en ausencia de oxígeno permitiendo cicatrizar las heridas infectadas con mayor facilidad.

La terapia con oxígeno hiperbárico es eficaz en el tratamiento de la gangrena resultante de las úlceras del pie diabético, lo que reduce el riesgo de amputación.

Cirugía reconstructiva

Un injerto de piel es un tipo de cirugía reconstructiva que se puede utilizar para reparar los daños a la piel causados por la gangrena. Durante un injerto de piel, el médico extirpará la piel sana de otra parte de su cuerpo y con cuidado la extiende sobre el área afectada. La piel sana puede ser sujetada por un par de pequeños puntos de sutura. Un injerto de piel se puede hacer sólo si el suministro adecuado de sangre ha sido restaurado a la piel dañada.

Pronóstico

En general, las personas que tienen gangrena seca tienen los mejores pronósticos, porque no se trata de una infección bacteriana y se disemina más lentamente que los otros tipos de gangrena. No obstante, si una gangrena infectada se diagnostica y se trata rápidamente, la probabilidad de recuperación es buena.

Las probabilidades de tener complicaciones son más altas en las personas mayores, o bien las que tienen inmunodeficiencia o enfermedades latentes, como la diabetes, la aterosclerosis o bien ciertos tipos de cáncer, así como las personas con casos avanzados de gangrena en el momento en que buscan tratamiento. La gangrena puede ser mortal para ciertos individuos si no se proporciona tratamiento con suficiente rapidez o el área afectada cubre una gran área del cuerpo.

Prevención

Aquí están algunas sugerencias para ayudarle a reducir su riesgo de desarrollar gangrena:

  • Cuidar los pies. Si tiene diabetes u otra condición que puede causar aterosclerosis, es importante tener un cuidado especial de sus pies. Examine las manos y los pies todos los días para detectar signos de ulceración como cortes, heridas y signos de infección, como enrojecimiento, hinchazón o drenaje. Pregúntele a su médico para examinar las manos y los pies al menos una vez al año. Mantenga los pies limpios y secos. También se recomienda mantener las manos y los pies calientes y evitar el uso de zapatos apretados.
  • Dieta y ejercicio. Una dieta saludable y bien balanceada y el ejercicio regular le ayudará a mantener la presión arterial y los niveles de colesterol en niveles saludables, ayudando a prevenir que sus vasos sanguíneos se dañen.
  • Bajar de peso. El exceso de peso no sólo le pone en riesgo de diabetes, sino que también ejerce presión sobre las arterias, estrechándolas y disminuyendo el flujo de sangre poniéndole en riesgo de infección y cicatrización lenta de las heridas.
  • No fumar. Fumar puede causar que las arterias se bloqueen, lo que resulta en una pérdida del suministro de sangre a los brazos o las piernas. Esto se conoce como enfermedad arterial periférica (PAD).
  • Prevenir las infecciones. Lave todas las heridas abiertas con un jabón suave y agua y trate de mantenerlos limpias y secas hasta que se curen. Si ocurre cualquier herida o quemadura, debe ser tratada inmediatamente para prevenir la infección. Esto es especialmente importante en ancianos y personas con diabetes, vasculitis, o un sistema inmune debilitado.
  • Tener cuidado cuando la temperatura desciende. La congelación de la piel reduce la circulación sanguínea en la zona afectada y puede conducir a gangrena. Si nota que cualquier área de la piel se vuelve pálida, dura, fría y entumecida después de la exposición prolongada a temperaturas frías, llame a su médico.